AGO
30
2016

El Mercurio publica nota sobre último libro de Alfredo Palacios



“Historia de los Megaterremotos ocurridos en Chile entre 1647 y 1906”, es la nueva publicación del jefe de la carrera de Historia y Geografía de nuestra casa de estudios, la cual recopila dibujos, grabados y pinturas, de aquellos hechos sucedidos en el país, y que complementa su anterior libro “Entre ruinas y escombros”. A continuación compartimos la nota realizada por el periódico nacional:

 

LA HISTORIA DE LOS MEGATERREMOTOS DE CHILE VISTA POR ILUSTRADORES

 

La ilustración ocupó la portada del Frank Leslies Illustrated Newspaper, periódico publicado en Nueva York el 30 de octubre de 1868, un mes y medio después de registrarse el que fue llamado "el temblor de tierra más espantoso que ha presenciado este siglo": seis minutos de oscilaciones y trepidaciones para un terremoto que se percibió desde Guayaquil hasta el archipiélago de Chiloé.

"Esa ilustración mostraba a un viajero estadounidense que se encontraba entonces en Arica. Es una escena romántica de lo ocurrido, con el hombre que intenta rescatar a su mujer de mirada perdida, que murió durante el terremoto, y con una ciudad de arquitectura neoclásica", dice el historiador Alfredo Palacios. "Más allá del tipo de representación, ilustraciones como esta mostraron al mundo de qué se trataba un gran terremoto como los que hemos vivido, con destrucción y con maremotos", agrega.


Cerca de 50 dibujos, grabados y pinturas están recopilados en el libro "Historia ilustrada de los megaterremotos ocurridos en Chile entre 1647 y 1906" (Ediciones Universitarias de Valparaíso, $10.000), que Palacios escribió como complemento de su anterior trabajo, "Entre ruinas y escombros". Allí investigó y recopiló los grandes sismos de la era preinstrumental, desde el primero registrado en las crónicas durante la Colonia.


Ese es el que se conoce como "terremoto magno" de mayo de 1647. Fue representado en la pintura de Fray Pedro Subercaseaux a partir de los relatos del obispo Gaspar de Villarroel sobre la procesión que lideró desde la arruinada iglesia de San Agustín hasta la Plaza de Armas, con el que hoy se conoce como el sobreviviente "Cristo de Mayo".


Pero las ilustraciones de terremotos del siglo XIX que siguen cumplen aquí la función de la fotografía de prensa, inexistente en muchos casos. Funcionan como aditamento al testimonio de testigos de aquellos terremotos, que enviaron cartas a Europa o que escribieron crónicas. "El valor iconográfico es muy importante: gracias a estas ilustraciones que se publicaron en muchos periódicos, los europeos y norteamericanos tuvieron la imagen de lo que les estaban contando", dice Palacios.


Piezas gráficas sobre megaterremotos chilenos aparecieron entonces en Nueva York, Londres, París, Madrid, Milán, Melbourne y Friburgo de Brisgovia, dando cuenta del impacto y de lo incomprensible que era para los europeos un violento movimiento de la tierra.


Alfredo Palacios recopiló este material, rastreando en mercados o comprando a coleccionistas del mundo. Mientras más cerca en el tiempo, se reunió mayor presencia de iconografía al respecto y por eso el terremoto de Valparaíso de 1906 es el que tiene la mayor cantidad de registros. Incluye algunas muy realistas vistas del desastre, representaciones de los momentos de destrucción, pánico y muerte, e incluso una imagen de los fusilamientos decretados por el comandante Luis Gómez Carreño a quienes fueran sorprendidos en actos de pillaje y saqueo durante el estado de sitio, publicada en La Ilustración Española y Americana, de Madrid.


"El análisis de los terremotos y maremotos ocurridos antes de la creación del Servicio Sismológico de Chile, en 1908, es cada vez más importante. Queremos poner este rescate de imágenes a disposición de la comunidad científica y del público en general para conocer cómo repercutió en el mundo este fenómeno", cierra Palacios.



...


Autor:

Dirección de Comunicaciones

Pago en Línea

Realiza tu pago en línea desde aquí.