Por Dr. Alejandro Pérez Carvajal y Dr. Juan Pablo Catalán Cueto

 

Introducción

 

En los últimos cinco años, la Universidad SEK, a través de su Vicerrectoría Académica (VRAC) ha desarrollado numerosas iniciativas que buscan el fortalecimiento de los procesos formativos de pregrado. Como institución de Educación Superior asume el desafío de cualificar y mejorar en forma sustantiva cada uno de los ámbitos del quehacer académico. En este marco institucional, el aseguramiento de la calidad de la docencia de pregrado es una tarea permanente y prioritaria. Por tal razón, la implementación de los procesos de enseñanza y la evaluación de los aprendizajes de los estudiantes está en la base de las preocupaciones y mejoras permanentes que ha realizado la Universidad.

 

En este contexto, desarrolla como estrategia educativa la creación de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) dependiente de la Dirección de Docencia (DDC) de la USEK. Que tiene por objetivo entregar lineamientos para el diseño curricular, la capacitación de sus docentes y en especial analizar y fortalecer la propuesta evaluativa que implementan las distintas carreras y/o programas, para atender potencialmente a los 460 docentes que tiene la universidad con el objeto de reorientar las prácticas de los profesores en materia evaluativa, revisar los instrumentos de evaluación, tomar acuerdos sobre los criterios de evaluación desde las especialidades y el perfil de egreso de las carreras, sin dejar de lado el perfil genérico de la universidad según su modelo formativo (MF).}

 

Contexto

 

Desde sus inicios la Universidad SEK ha contado con un MF entendiendo a este como la respuesta de la Institución a la formación de los estudiantes que recibe. Como institución académica sin fines de lucro, con más de 30 años de experiencia, ha orientado su quehacer en la realización de actividades de formación profesional de pregrado y posgrado, en el ámbito de la docencia, de la investigación y la vinculación con el medio. 

 

La actual versión de este Modelo (2018), reconoce y se hace parte de los principios misionales plasmados en la Declaración Mundial sobre la Educación Superior para el siglo XXI, y sobretodo, apunta a entregar herramientas para aprender a conocer, es decir, adquirir los instrumentos de la comprensión; aprender a hacer, para poder influir sobre el propio entorno; aprender a vivir juntos, para participar y cooperar con los demás en todas las actividades humanas; por último, aprender a ser, un proceso fundamental que recoge elementos de los tres anteriores. (Delors, 1994)

 

La estrategia de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) se desarrolla a partir del lineamiento de mejora de las prácticas evaluativas, los diseños de estrategias e instrumentos para el fortalecimiento de una cultura evaluativa de los aprendizajes significativos (Ahumada, 2001), se trabaja con las 18 carreras de la universidad, a través de los comités curriculares de carrera, el comité de docencia de la universidad y el liderazgo de la propia unidad (UCE), quien tiene por objetivo monitorear los procesos de avance del currículum y la evaluación de los aprendizajes, desde la DDC. Entendiendo la evaluación como un proceso donde los profesores comunican los resultados de aprendizaje a sus estudiantes de manera oportuna, poniendo énfasis en la retroalimentación constructiva y formativa, con la finalidad de apoyar al estudiante en su permanente esfuerzo por comprender los saberes relevantes, reconocer y desarrollar sus capacidades, desde un pensar crítico de su especialidad y carrera.

 

Desarrollo de la Experiencia

El sistema de educación superior en Chile se ha expandido y diversificado durante los últimos 20 años (Bernasconi, 2015), lo que ha contribuido a que las misiones institucionales, así como la población estudiantil atendida, sean muy diversas, lo que demanda hacerse cargo de esta diversidad, colocando el énfasis en las actividades curriculares, evaluativas y el desarrollo de las clases desde una perspectiva formativa. En efecto, la evaluación en el aula es un componente consustancial al proceso de enseñanza y aprendizaje, ya que proporciona información a los estudiantes acerca de sus progresos curriculares y a la vez, dado que la evaluación es diseñada y analizada por los docentes, entrega a estos últimos los elementos críticos necesarios para juzgar la eficacia de la docencia impartida.

 

 Pues bien, para contar con información clara sobre las prácticas evaluativas y el rol de la evaluación en las distintas carreras, surge la unidad de currículum y evaluación de la Universidad SEK que promueve líneas de acción, tales como:

  • Determinar las prácticas pedagógicas que usan los docentes para la evaluación del aprendizaje de las carreras de la USEK.
  • Capacitar a los docentes en metodologías de enseñanza y aprendizaje diversos y pertinentes de los docentes de la USEK.
  • Acompañar y monitorear las prácticas pedagógicas de los docentes USEK con la finalidad de implementar una cultura evaluativa para el aprendizaje.

 

En su desarrollo la estrategia interviene en la mejora de los criterios de evaluación de los aprendizajes, plantea una mirada teórica como línea base y pretende crear una nueva cultura de la prácticas evaluativas; revisar y mejorar con las carreras los formatos de instrumentos evaluativos, según los ciclos formativos de la universidad a partir del MF, para definir indicadores para la evaluación de los resultados de aprendizaje atendiendo los programas de asignatura y los planes de estudio que llevan al logro del perfil de egreso.

 

En lo que compete a la evaluación para el aprendizaje los docentes han comprendido la evaluación como parte intrínseca del proceso formativo. De esta manera utiliza la evaluación como una estrategia de aprendizaje que permite monitorear de forma sistémica el proceso de comprensión y apropiación de los aprendizajes esperados por parte de los estudiantes. Para ello, diseña y aplica procedimientos de evaluación que proveen distintas oportunidades a los estudiantes para demostrar lo que han aprendido.

 

Finalmente, desde la implementación de la estrategia se aspira a observar cambios en los distintos aspectos de la docencia ejecutada por los docentes, considerando los criterios de evaluación como un aspecto central, tanto del aprendizaje como de la enseñanza, mostrando un mayor compromiso académico en el aula.

 

Lo que nos exige mejorar los formatos y la forma de comunicar los resultados de aprendizaje a partir de la comunicación explícita de las características del trabajo académico que han de realizar los estudiantes, así como de los criterios que sirven para juzgarlo. (Del Pozo, 2015).

About the author

Alejandro Pérez Carvajal 

Doctor en Ciencias de la Educación, Universidad de Santiago de Chile (USACH). Diplomado en Metodologías para la Investigación en Ciencias Sociales PUCV. Diploma en Estudios Avanzados en Educación USACH. Magister En Innovación Curricular y Evaluación Educativa, Universidad del Desarrollo (UDD). Magister en Gestión Escolar de Calidad, UDD y Fundación Chile. Licenciado en Historia y Profesor de Historia y Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

Juan Pablo Catalán

Doctor en Educación, Universidad Alcalá de Henares, España; Master en Educación:Planificación, Innovación y Gestión de la Práctica Educativa, Universidad Alcalá de Henares, España; Magíster en Liderazgo de Gestión y Administración Educacional, Universidad Andrés Bello; Postítulo en Educación Tecnológica e Impacto Ambiental, Universidad Tecnológica Metropolitana; Postítulo de mención en Ciencias Naturales, Universidad Católica del Norte; Licenciado en
Educación, Título de Profesor de Educación General Básica, Universidad Andrés Bello. Investigador en el área de Liderazgo y Gestión Pedagógica Curricular, con presentaciones seleccionadas en Congresos a nivel Nacional e Internacional. Miembro del Comité Académico del Encuentro Iberoamericano de EducaciónEIDE.

 

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